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jueves, 13 de agosto de 2015

No sé qué es más pecado, si romperle el corazón a alguien o escapar antes del toque de salida.
Te noto más egoísta últimamente, me dijo un día
Oh cielo,
no puedo volver a la mediocridad de pedir perdón por cada fallo,
esconderme tras cada derrota,
y pensar tanto en el prójimo que me olvide de mi.
Pero no se lo dije.
Lo cierto es que no dije nada.
De niña me enseñaron que lo mejor era guardar silencio si no tenías nada bueno que decir.
Muchas veces llegue a pensar que tú nunca habías tenido niñez. Pero lo cierto es que se me olvidaba cada vez que remoloneabas por la mañana para no levantarte.
Es curioso, siendo la belleza algo tan abstracto y relativo, cómo toda conclusión y camino llega a la misma posición de salida; no hay nadie que haciendo el amor fuese tan guapo como tú.
No hay nadie a quién le siente mejor el miedo de nuestra primera vez.
Seguro que nadie sabrá nunca lo de tus cosquillas en la nuca,
tus pasos en falso cada vez que bailas,
ni lo bien que cantas cuando estás contento.
Que tienes más de 7 lunares en el cuerpo,
y una bonita forma de enamorar al primer beso,
o al primer roce de mejilla.
O que si eres la chica adecuada,
pierde el culo por tu sonrisa,
y mira el tuyo al pasar.
Mejor nos comemos el orgullo
antes de acabar hechos polvo,
en vez de echándolos.
No hablemos de tu manera de sobrellevar mis celos,
ni mis noches de vomitona.
No hay paraíso que se compare
con tu respiración entrecortada
en mi cuello,
mientras me das besos por todo el cuerpo
y me haces reír
Con esa risa que solo tú conoces
y solo a ti te gusta.
Qué haremos cuando se corra el paraíso verde de tus ojos,
desbocaremos el otoño y no dejaremos que la primavera vuelva
y nos quedaremos nosotros
en un otoño constante,
Dejando quizás que esta vez,
seas tú el que te corras dentro de mí.
In hell they give the answers
first
 and ask the questions
later;
in hell you're always in love
with nothing to love,
and something hates you
for all the wrong reasons... 

viernes, 12 de junio de 2015



I hope that I never write that
well, I want to die with my head down
on this
machine
3 lines from the bottom of the
page
burnt-out cigarette in my
fingers, radio still
playing
I only want to write
just well enough to
end like that

jueves, 16 de abril de 2015

*

Me dijo: "ya sabes cómo soy, jamás te haría daño", pero, la gente cambia y la cura acaba convirtiéndose en veneno
Y es que somos, perdón, fuimos (maldito el tiempo que todo lo rompe) como olas estampándose contra las rocas, enfurecidas a veces, calmadas cuando todo iba a favor, pero es que la roca después de tantos golpes acaba por romperse.
Y dime, ¿qué le vamos a decir al mundo de la eternidad? si para él solo vivimos un día

viernes, 10 de enero de 2014

Take us to the special place we went the last time

No recuerdo qué día o mes era cuando por fin me desperté. Hacía sol, me levanté y me dirigí a la cocina. Abrí la nevera y al cerrarla, me di cuenta de un detalle que antes había pasado desapercibido; una nota. En ella ponía textualmente "María tenemos que hablar". Fue ese en el momento que me flaquearon las piernas y tuve que sentarme rápidamente en la primera silla que encontré. Qué buen despertar.-me dije. Nada podría ir peor, en aquella casa no había rastro de ninguna de mis pertenencias; aunque realmente quise pensar que todavía las tenía, y que no había perdido todas ellas durante ese tiempo. Qué rápido pasa el tiempo cuando no eres consciente de lo que pasa a tu alrededor ¿no? De repente, espantando la tranquilidad y el silencio, se escuchó al otro lado de la puerta las llaves girar en la cerradura. No sé quién esperaba que entrase, sólo recuerdo haberme puesto más en tensión todavía si cabe. Una voz que me sonaba vagamente familiar se coló por todos los pasillos hasta llegar a la cocina. "Maríaa, ¿estás despierta?". No quería contestar, no sabía si sería mejor fingir un suicidio antes que tener que enfrontarme con esa frase de "tenemos que hablar". Pero por una razón inexistente contesté con la voz temblorosa, "sí, aquí en la cocina". Se escucharon pasos venir hacia mi, cada vez más y más cerca hasta que la puerta de la cocina se abrió lentamente. No vi su cara y tampoco su ropa, pero sabía perfectamente quién era por su olor, su forma de caminar y su manera de darme suavemente un beso en la mejilla. Fue ahí cuando me di la vuelta y esbocé una enorme sonrisa, cuánto le había echado de menos.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Hope there's someone who'll set my heart free

Me enamoré de ti de la misma forma que suceden las cosas que no tienen mucho sentido. A lo mejor detrás de toda esa necesidad de estar contigo estaba la soledad y aquel frío que lo congelaba y quemaba todo al mismo tiempo. Yo no supe encontrarle más explicación que esa cuesta en la que se había convertido mi vida en los últimos meses. Nunca he creído en la magia, pero de repente me tenías intentando detener el tiempo cada vez que estábamos juntos y lo mucho se volvía demasiado escaso. Realmente sabía dónde me estaba perdiendo, lo que ignoraba era hasta qué punto deseaba no volver a encontrar la salida. Podría idealizarte menos y aprender más de mis cicatrices para no volver a caer en lo mismo. Podría. Pero no sabía jugar de esa forma. Aunque ya nada me importaba, nunca he querido sobrevivir. Hace tiempo que no le busco razones a la tristeza, sólo pretextos que justifiquen por qué no se termina marchando. Pero siempre concluyo que soy yo y mi manía de atarme de pies y manos y lanzarme al río, con la esperanza de que me salve alguien. Pero nunca llega nadie y ya he tragado mucha agua. Habré muerto varias veces entre portazos y distancia. Entre silencios que devolvían el eco de tus últimas palabras y madrugadas que se alargaban hasta donde se terminan los recuerdos. Me he dejado llevar por el sonido de tu risa tantas veces como he despertado queriendo tenerte a mi lado, y no porque fuese demasiado fácil, si no porque sabía que fuera o no lo correcto, allí dónde tú estuvieses yo siempre sería feliz. Y por eso te quise y te quiero más que a nada, porque tus ojos me devolvieron el brillo que habían perdido los míos.

viernes, 1 de noviembre de 2013

But she breaks just like a little girl

Nadie nunca había dudado de su sonrisa, quizás a nadie le interesase demasiado por muy acompañada que la gente pensase que estaba, quizás disimulaba muy bien el dolor tras esa imagen de que todo le resbalaba. Dice no recordar cuándo todo empezó a hacerse cuesta arriba en vez de cuesta abajo; dice no recordar pero realmente desea dejar de hacerlo. Jura noche tras noche que jamás volverá a caer y que esta vez será fuerte; pero finalmente siempre acaba llorando en su cama cuando nadie la oye. Saca su mejor sonrisa día a día fingiendo que todo le va bien; aunque realmente todo empeore por minutos. Se engaña a sí misma diciendo que todo mejorará; pero siempre acaba por rendirse y admitir que todo está perdido. Finge que ninguna decepción puede romperla o hacerle daño; cuando a cada mala noticia se hunde más en ese pozo del que no consigue salir. Por cada sonrisa que finge se esconden miles de lágrimas detrás; por cada 'no importa' se pasa millones de tardes pensando que en el fondo si importaba; cada vez que le preguntan qué tal, lamenta días y días no haber pedido ayuda; por cada vez que cae, maldice ese día en el que dejó de intentar superarlo; por cada día que no hablan, añora el último día que le dijo te quiero en susurros; cada tarde de frío, se arrepiente de haber deseado el invierno; por cada momento en el que oculta todos sus miedos para evitar preguntas, lamenta no haber roto a llorar para que se descubriese su mentira. Por eso trata de marcar su piel con mensajes de socorro, porque dice no encontrar voz ni valor necesarios para poder pedir ayuda. Por eso se protege tras esa coraza que nadie puede traspasar. Por eso teme despertarse cada día, por miedo a que las cosas puedan empeorar. Por eso ha dejado de ser ella durante todo este tiempo a pesar de que la gente se preguntase el por qué. Por eso, esa chica ha dejado de crecer en años, para empezar a crecer en daños.